¿Por qué llora un bebé?

El llanto es una de las pocas formas de comunicarse que tiene un recién nacido. Los motivos de llanto normal suelen ser: hambre, necesidad de succión, está incomodo (mojado, etc.), necesidad de contacto (materno sobre todo), o tiene sueño.

Un bebé que llora está tratando de decirte algo. Tu trabajo es averiguar por qué y qué puedes hacer al respecto, si hubiese algo por hacer.

Con el tiempo, es posible que puedas identificar las necesidades de tu bebé por la forma en que llora. Por ejemplo, un llanto de hambre puede ser corto y grave, mientras que un llanto de dolor puede ser un grito repentino, largo y agudo. Tomar conciencia de cualquier patrón puede ayudarte a responder mejor a los llantos de tu bebé.

Considera lo que tu bebé podría estar pensando mientras llora:

  • Tengo hambre. La mayoría de los recién nacidos comen cada pocas horas las 24 horas del día. El llanto es un signo tardío de que tiene hambre. Busca signos tempranos de hambre, como llevarse las manos a la boca y golpearse en los labios.
  • Quiero chupar algo. Para muchos bebés, chupar es una actividad reconfortante. Si tu bebé no tiene hambre, ofrécele un chupete o ayúdalo a encontrar un dedo o el pulgar.
  • Me siento solo. Sostén tranquilamente a tu bebé contra tu pecho. Las palmaditas suaves en la espalda también podrían calmar a un bebé que llora.
  • Estoy cansado. Los bebés cansados a menudo son quisquillosos; tu bebé podría necesitar dormir más de lo que tú piensas. Los recién nacidos a menudo duermen hasta 16 horas al día o más.
  • Me hice pis. Un pañal mojado o sucio puede provocar el llanto. Revisa el pañal de tu bebé con frecuencia para asegurarte de que esté limpio y seco.
  • Quiero moverme. Algunas veces, mecer al bebé o hacer una caminata pueden calmar a un bebé que llora. O prueba colocar al bebé en un columpio para bebés o dar un paseo en automóvil.
  • Quisiera que me cubran. Algunos bebés se sienten más seguros cuando están tapados.
  • Tengo frío o calor. Agrega o quita una capa de ropa según sea necesario.

Una vez descartado que el llanto se deba a un problema de salud, y se trata de un lactante sano, a los Padres les puede ser de ayuda los siguientes consejos:

  • Para la madre sobre todo: MANTENER LA CALMA. Si el recién nacido percibe tu ansiedad aumentará la suya y puede ponerse más “nervioso” aún.
  • Para la madre y el padre: COGERLO TODO LO QUE HAGA FALTA. NO se va a “malacostumbrar” por ello. Si el bebé demanda atención muy a menudo (bebés de alta demanda) el PORTEO puede ser una buena solución (algunos estudios han demostrado que el porteo disminuye significativamente el llanto y la irritabilidad). Pueden probar a cogerlo otras personas, se calmará más con unas que con otras. No obstante, algunos bebés pueden preferir que no se les coja tanto, y prefieren estar en su cunita.
  • Si está con lactancia materna PÓNTELO AL PECHO.
  • Para el padre y la madre, cuando ya está llorando muy “desesperado” (y vosotros más desesperados aún), y con cogerlo no ha sido suficiente, ir probando con MOVIMIENTOS Y SONIDOS RÍTMICOS: mecerlo boca abajo sobre el antebrazo, o sobre el hombro, o moverlo en su porta-bebés,… El paseo por la calle, y sobre todo el automóvil les suele calmar mucho. Canturrear o poner música suave (o rock duro…). Poner un “ruído blanco”: a algunos les calma el sonido de un secador de pelo o del aspirador,… Es cosa de ir probando.

*Estos son consejos generales que pueden no ser aplicables a lactantes concretos y  NUNCA DEBEN SUSTITUIR LA CONSULTA CON UN PEDIATRA*

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